martes, 13 de abril de 2010

We don't think, now we know



       De Londres al Condado de Kent; Bromley South, Downe y un paseíto hasta Down House. Esta es mi tercera entrada dedicada a Darwin y empieza con el trayecto contrario al que daba fin a la segunda. En mi mochila no estaba el manuscrito de "El Origen de las Especies" (ni mi ejemplar de la sexta edición, que por cierto ahora mismo está con Almu en Ecuador, destinado a ser debidamente leído y a visitar las Galápagos), sino mi ejemplar de "El Mayor Espectáculo sobre la Tierra", una actualización de sus pruebas 150 años después.

       El pasado fin de semana, en mi visita a Londres, continué con la ruta a la que llamé LEB (Lugares Emblemáticos para un Biólogo), iniciada hace ya 13 años, cuando pisé por primera vez la tumba de Charles Darwin en Westminster Abbey. En esta ocasión, habiendo descartado por falta de tiempo (y para evitar repetición) el Museo de Historia Natural, mis objetivos eran dos.

       El primero de ellos podría considerarse cuasicumplido, puesto que me quedé, en Piccadilly, a las puertas de la Sociedad Linneana (lo malo del turismo en sábado), la sociedad de biología más antigua del mundo... supongo que dejaré este objetivo, junto con el Zoo de Londres, para el próximo viaje.

       Lo que sí conseguí conocer es el lugar donde Darwin vivió durante 40 años, la finca de Down House. Un destino que al principio ideé a ciegas y al que finalmente dediqué un día entero. Entre todas las instancias de la casa puedo destacar el largo rato que pasé en el estudio, habitación donde fueron escritas (y analizadas sus pruebas) obras como "Observaciones Geológicas de las Islas Volcánicas", "El Origen de las Especies", "La Fecundación de las Orquídeas", "La Variación de los Animales y las Plantas bajo Domesticación", "El Origen del Hombre", "La Expresión de las Emociones en los Animales y el Hombre"... y un larguísimo etcétera.



       Allí tuve la oportunidad de observar con todo detenimiento la mesa de trabajo con la vieja lupa, preparaciones y muestras originales allí expuestas, al igual que algunos apuntes, y una biblioteca con primeras ediciones de, entre otros, Huxley, Hooker, Spencer, Haeckel y el propio Darwin (como el Diario del Viaje de un Naturalista alrededor del Mundo).

       Además, también es destacable de esta visita haber podido conocer (y hacer un pequeño picnic en ellos) los enormes jardines de la finca, en los que están ubicados el invernadero, el laboratorio, la cama de las orquídeas... y por supuesto, los inmensos alrededores, por los que el padre de la Selección Natural paseaba meditando tres veces diarias.

       Aún quedan muchos lugares por conocer de esta ruta "biofriki", pero hay tiempo y ganas; mientras tanto, os animo a ver qué podemos ir haciendo para otorgar nuestra pequeña contribución a esta, nuestra pasión.

5 comentarios:

Belén dijo...

Eso! Eso! Tú presta libros..luego pasa lo que pasa
xDDDDDDDDDDDDDD

Shemo Cannadas-Santiago dijo...

No hay punto de comparación.

Almu dijo...

Ese libro viajará a las Galápagos, y se hará su correspondiente foto.
A proposito para culminar ese recorrido biofriki, deberías visitar dichas islas, y no perder la oportunidad que se te presenta conmigo aquí, así que ya sabes: ahorra que aquí te espero con los brazos abiertos.
No se si lo crees pero me das una envidia...

Anónimo dijo...

Cada vez que leo algo tuyo, haces que me traslade y viva la historia contigo, menos con lo de las matemáticas, que me recordó a los tiempos de carrera con las mates 1 y 2, aún no sé como pude aprobar eso..jajajaja
Marian

Shemo Cannadas-Santiago dijo...

Vaya, Marian, te he pillado el anónimo :P

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